El proceso
Un sprint de producto suele durar entre cuatro y ocho semanas. Primero acordamos el alcance y los plazos; después revisamos juntos el producto mientras se desarrolla.
Entender el problema.
Antes del desarrollo · Conocemos a los usuarios, el proceso actual y el resultado que sería útil. Comprobamos las suposiciones principales y decidimos si existe un primer alcance razonable.
- El problema del usuario y el resultado deseado
- Limitaciones, riesgos y preguntas abiertas
- Una decisión sobre el siguiente paso
Definir el alcance. Hacerlo tangible.
Semanas 1–2 · Acordamos el recorrido principal, las prioridades y los criterios de aceptación. El diseño y la primera versión funcional concretan el plan. Así puede valorar el producto desde el principio.
- Alcance y plan de lanzamiento acordados
- Pantallas principales y recorrido del usuario
- Una primera versión funcional para revisar
Desarrollar, probar y entregar.
Semanas 3–8 · Avanzamos con versiones pequeñas, revisamos el progreso y probamos los recorridos importantes. El lanzamiento incluye accesos, instrucciones y un traspaso claro. El desarrollo posterior se acuerda por separado.
- Versiones funcionales periódicas
- Pruebas de los criterios de aceptación
- Lanzamiento, documentación y traspaso
¿Qué le gustaría resolver?
Cuéntenos qué quiere cambiar. Encontraremos juntos el siguiente paso.